Allá por el año 1964 nacía un gran proyecto, algo
grande, que daría la vuelta al mundo y se dispondría a ser escuchado en todos
los rincones de la tierra. Pink Floyd veía la luz, a mano de grandes
comadronas, como eran Syd Barret, Roger Waters, Nick Mason, Rick Wright y Bob
Klose.

Tras dar pasos de ciego, y probar con diversos
nombres, llegó el nombre definitivo: Pink Floyd, en honor a dos músicos de
Blues, cuyos nombres eran Pink y Floyd.

La originalidad y el gusto por la experimentación quedaban marcados en albumes
psicodélicos y paranoicos, y la búsqueda de nuevos sonidos y una identidad
propia se palpan en cada nota.

Los primeros Pink Floyd, eran un grupo complejo. Con sonidos novedosos, y
cacofonías eufónicas. Sus primeros discos son un tanto extraños, muchos dicen
que era por la influencia de Syd Barrett, cuya salud mental por consumir
ciertas sustancias, le hacia reflejar sus viajes y sus paranoias en la música.

La figura de Syd Barrett, el gran olvidado por los fans de Pink Floyd, y
recordado hipócritamente por la mayoría en el momento de su muerte, es una
figura destacable. De hecho, todo el mundo sabe el cariño que los miembros de
Pink Floyd sentían hacia Barrett… dedicandole albumes como el Whis You Were
here

Bueno, a lo que vamos, quería hacer una mención especial a este genio,
compositor de The Piper at the gates of dawn y a A Saucerful of Secrets.

El grupo grabó dos discos junto a Syd Barrett, los
dos discos mencionados anteriormente: The Piper at the Gates of Dawn y A
Saucerful of Secrets. Salvo algunas canciones de estos dos discos, como puede
ser Bike, el resto de temas nunca han tenido el reconocimiento que se merecen.
Son grandes discos, con matices que en los discos posteriores se perderían.

Syd Barrett, quien se fue alejando progresivamente de la banda, fue sustituido
por Gilmour, en el año 1968.


Un año después, se edita un disco doble, el más
extraño de la banda a día de hoy. Según algunas fuentes, Ummagumma es una
palabra que los estudiantes utilizaban para tener sexo, o algo así.

Ummagumma merece también una mención especial. Tiene dos discos: uno de
estudio, y otro en directo… Es un álbum completamente novedoso, con una atmósfera
psicodélica y paranoica, cuya escucha es complicada, y frecuentemente no se
entiende. Cada miembro del grupo compone una canción, y entre esas canciones me
gustaría destacar las siguientes:

Several species of small furry Animals gathered together in a cave and grooving
with a pict (varios tipos de pequeños animals peludos recolectando juntos… ¿?),
canción en la que no se utilizaron instrumentos… sólo voces. Esta canción fue
compuesta por Waters.

The Narrow Way (el camino estrecho), es la primera canción compuesta por
Gilmour… tanto en Pink Floyd, como en su carrera. A pesar de que Gilmour
asegura eso, que nunca habia compuesto ninguna canción, consigue lograr que
esta canción sea especialmente bella, con tres partes en las que se aprecian
tres géneros distintos para cada parte: Blues, Rock psicodélico y Rock
Progresivo.

The Grand Vizier's Garden Party, está compuesta por Manson, a base de solos de
batería y flautas.




Tras este alocado Ummagumma, Pink Floy deció
centrarse, y hacer cosas que calificaron más “serias”. La psicodélia quedaba
atrás, y el rock sinfónico y elegante, se hizo más palpable. Así llegó Atom
Hearth Mother, en 1970. Aún así, la vena experimental de los Floyd no se perdió,
y en los conciertos gustaban de pasar largos ratos improvisando sobre el
escenario.

En este disco, siguieron sacando recursos novedosos, como los ruidos de cocina
que se escuchan en la canción Alan's
Psychedelic Breakfast.

Atom Hearth Mother es, en definitiva, una obra magistral.

En 1971, se editó Meddle,
compuestdurante la gira del anterior disco. Este disco podría definirse como
elegante.

De este disco cabe destacar Fearless, canción en la que se oye de fondo a los
seguidores del Liverpool cantar You’ll Never Walk Alone (que tan de moda está
desde la derrota del Barça) y Seamus, en la que el principal “cantante” de la
canción es un perro llamado Seamus.

En el año 1973, llegó el archiconocido Dark Side of
the Moon. Este álbum cuenta con una producción asombrosa… gracias a la ayuda de
Alan Parsons.

Está compuesto por Waters, y es considerado, junto a The Wall, como uno de los
mejores discos de la historia del grupo, y del rock sinfónico en general.

Las canciones, encadenadas unas con otras, tratan sobre la locura.

Es tonteria destacar canciones, pues todo amante de la música ha escuchado este
álbum… pero tengo que destacar la más especial para mi: The great gig in the
sky.

The Great Gig in the Sky, es una canción perfecta, en la que destaca ante todas
las cosas, la preciosa voz de Clare Torry. Cuando Clare llegó a ver la letra de
la canción que iba a tener que cantar le dijeron: no queremos palabras, solo voz…
y la chica, se dispuso a grabar una canción, sin texto, con un sobrecogedor
lamento o con un apasionado gemido sexual (cada uno lo interpreta a su manera).

Tras el éxito de Dark Side of the Moon, llegó en 1975 Wish you where here,
disco dedicado a Syd Barrett. Si tuviera que ocupar un puesto, sería el
tercero… ya que tras Dark Side of the Moon y tras The Wall, este disco es el
preferido de mucha gente... sería el tercero en el ranking de popularidad, aunque contiene la segunda canción más famosa de los Floyd, que es la que da nombre al disco.

En 1977, llegó el disco más criticado de Pink
Floyd: Animals. Animals se podría decir que está basado en gran parte en el
libro Rebelión en la Granja. Consta de 5 canciones, tituladas Pigs on
the Wind (pt. I, pt.
II), Dogs, Sheep. Es un album metafórico, en el que
describen a la sociedad como los animales de los animales que dan titulo a sus
canciones.




Y… llegó The Wall, otro magnífico trabajo made in Roger
Waters, cuya popularidad y calidad no se pueden negar. The Wall es una fabulosa
ópera rock, lanzada en 1979, y llevada a la gran pantalla en 1982.
The Wall fue un gran acierto a la vez que un gran error. El disco, fue
acompañado de una gira en la que se derrochó muchísimo dinero para dar un
espectáculo de dimensiones desconocidas hasta entonces.
La popularidad del grupo subió por las nubes, pero, la economía de los miembros
calló en picado.

Tras este super éxito, Pink Floyd lanzaron otro disco, The Final Cut, en 1983…
y después, David Gilmour y Roger Waters mantuvieron una disputa por ver quien
debía quedarse con Pink Floyd. Roger Waters cedió, y Pink Floyd quedó en manos
de Gilmour y Manson.

Con David Gilmour al frente de la banda, se lanzaron dos discos más, mucho más
comerciales y accesibles para el público en general, pero decepcionantes y
mediocres para los que seguían a la banda desde el principio… y aquí, se puede
decir que acabaría Pink Floyd, pues desde 1994 que se lanzó su último disco en
estudio (The Division Bell), Pink Floyd no han vuelto a trabajar en nada más
juntos.

Actualmente, Pink Floyd sigue siendo la banda estrella del Rock
sinfónico/progresivo, se siguen vendiendo discos, y la gente disfruta al
recordar la grandeza de la banda.

La música de Pink Floyd, ha inspirado a millones de
personas de distintas décadas. Grupos tributo, como los argentinos Ummagumma,
nacidos en el año 98… 11 músicos que hacen un espectáculo fabuloso y deslumbrante,
en el que hacen un amplio recorrido por toda la discografía de Pink Floyd, e
interpretan las canciones lo más fielmente posible. Además, perfeccionistas,
tienen una puesta en escena parecida a Pink Floyd, con los juegos de luces y
elementos floydianos que cualquier fan agradece.


En España también tenemos un grupo tributo a Pink
Floyd, menos popular entre los fans de la banda que el grupo anterior. Pink
Tones, quienes también merecen una mención especial.

Estos no intentan ser tan idénticos a Pink Floyd como los argentinos, y meten
recursos novedosos e impactantes, por ejemplo, en la canción The Great Gig in
the Sky, al no poseer una voz tan brillante como la de Clare Torry, la voz, es
sustituida por un Saxo, que hace de voz principal en el tema.

Pero Pink Floyd no sólo ha inspirado a músicos, no sólo ha hecho que nazcan grupos tributo, o que infinidad de grupos copien elementos floydianos y que se saboree la esencia de Pink Floyd... un claro ejemplo de esto, es el coreógrafo Roland Peti, que ha creado un ballet inspirado en Pink Floyd. Es el Pink Floyd ballet... que fusiona la música de los floyd, con la elegancia de la mezcla de la danza clásica y la danza moderna. Todo un espectaculo.




Aina